Me muevo al margen...

Aquí, en el margen, en el margen del canon, no hay reglas que cumplir, ni jueces que complacer, ni halagos que buscar, ni aplausos que dar con el hígado irritado...aquí, en el margen, en el margen del canon, sólo puedo hacer lo que me da la gana...

domingo, 23 de septiembre de 2012

DIENTES AL FRENTE



Dedos al frente 
 
Tengo los dientes careados, los ojos hundidos, la piel fruncida apresuradamente y llenas de varices las piernas. Creo que se debe a un desorden en los fluidos vitales. Transpiro lágrimas cuando salgo a buscar empleo y no consigo. En mis arterias circula sudor, ya que camino mucho buscando oportunidades e ingiero poco alimento. Cuando lloro, ocasionalmente me doy ese lujo, de mis ojos brota sangre pues el dolor de la pobreza es grande y endémico. Pero con todo, jamás dejo de tener los dientes al frente. Nadie va impedirme sonreír. Aquel a quien no le guste mi sonrisa de caries, se lo advierto, tendrá que pagarme la consulta con un dentista.

domingo, 16 de septiembre de 2012

COLINAS



Mirada de helado
 
Vivo rodeado de colinas de hormigón bañadas con hollín, olores y ecos. Vivo en un bosque gris donde el viento no respira. Vine como inmigrante a ver morir mis esperanzas, aplastadas por el humo coagulado y el ruidoso miedo. Hasta ayer tenía ganas de correr y abandonar, pero esta mañana mi niña sembró una rosa en el balcón y algo tibio, amarillo e intangible entró por la ventana: un rayo de sol. Ahora en la tarde, voy a llevar a la niña al parque y comprarle un helado.

domingo, 9 de septiembre de 2012

BÚSQUEDA



Pequeño
 
Iloín partió una mañana rumbo al horizonte, iba a conquistarlo y habitar en él. Cruzó una gran llanura que se convirtió en desierto. Caminó sobre las arenas hasta llegar al mar, desnudo se internó en las aguas y las atravesó a nado. Llegó a tierras extrañas y se vistió con hojas, tuvo que enfrentarse a una selva espesa y a toda clase de alimañas. Desde el borde de la vegetación vio una inmensa montaña hacia la cual dirigió sus pasos. Sufrió para llegar a las faldas del coloso, mucho más para alcanzar la cima. Pero lo hizo. Allá Iloín observó de nuevo el horizonte y se dijo: Que nublado está por aquí.

domingo, 2 de septiembre de 2012

REFLEXION SOBRE LA PALABRA



Libre en la llanura
 
Él dijo la primera y apareció el universo. Ella dijo la segunda y nació el amor. Dijimos la tercera y la humanidad pudo convivir. Hubo quienes dijeron otras. No hablaron de creación, amor o convivencia sino de esclavitud, pobreza, opresión. Deformaron con prefijos palabras antiguas, un in acabó con la justicia. Pero aun así la palabra no se perdió. Casualmente, se encuentra en la esquina reclutando lenguas y bocas.

viernes, 17 de agosto de 2012

MEDIR LA VIDA


Retazos
 
No soy militar que mide la vida con triunfos guerreros. No soy terrateniente que mide la vida con cabezas de ganado ni comerciante que la mide con sus ventas. No soy rey que mide la vida con la cantidad de súbditos dóciles. Únicamente soy un hombre.
           
Señor ¿que es eso de ser hombre?
Pedro, es algo que consiste en abrir los ojos cada amanecer, dejar el lecho y reconstruirse nuevamente.

sábado, 11 de agosto de 2012

MURIERON LAS AGUILAS



            Amarillo con alas blancas
 Hijo, ¿donde están aquellos jóvenes que protestaban por las contradicciones de la vida? No los veo. Ya no hay águilas, sólo cangrejos. Mira a esa chiquilla, ayer vino llorando por que le sobaron el trasero y hoy sale con una falda mucho más corta. Observa a ese otro como camina, lo único que le importa es que todos vean sus nuevas zapatillas. Marionetas, sí, títeres con el cerebro en blanco no por falta de pecados sino por ausencia de ideas. Ya no se escucha el grito de águilas, las discotecas lo callaron. Si hijo mío, desaparecieron los que al mundo conquistarían...
            Cálmate abuelo, ponte en algo o no te saco más a pasear.

sábado, 4 de agosto de 2012

LA VIEJA


La Vieja

Marcha por las calles una vieja abandonada. Es calva, con unos cuantos cabellos blancos, reventados a tirones. Tiene la piel llena de surcos labrados por la intemperie. Sus huesos amazacotados no le permiten huir de los palos y pedradas; tiene los cachetes y la espalda teñidos de morado. Nadie desea oler el resuello proveniente de sus adentros. Me han contado que verla directo a los ojos es algo desagradable. Sólo Chuchito, el loco del barrio, es su amigo. Se pasan horas conversando; algunas veces él me cuenta lo que charlaron. No le presto mucha atención. Lo primero que siempre me dice es el nombre de la vieja; algo así como Verdad, si no mal me acuerdo.